Caminar Con Momentum
(De " Views from the Real World Pp 116 & 161", de Gurdjieff)

 

Es una cosa muy interesante y usted debe tratar de entender lo que estoy diciendo acerca del momentum. Cuando hago un movimiento repentino la energía fluye, pero cuando repito el movimiento el momentum ya no requiere energía. (Hizo una demostración). En el momento en el que la energía ya ha dado el empujón inicial el flujo de energía se detiene y el momentum asume el control.

La tensión requiere energía. Si la tensión está ausente se gasta menos energía. Si mi brazo está tenso, como ahora, una corriente continua es requerida lo que significa que el brazo está conectado a los acumuladores. Si ahora muevo mi brazo así, mientras lo haga con pausas gasto energía.

Si un hombre sufre de tensión crónica, entonces, aunque no haga nada, aunque esté recostado, usa más energía que un hombre que pasa todo el día en trabajo físico. Pero un hombre que no tiene todas estas pequeñas tensiones crónicas, ciertamente no gasta nada de energía cuando no trabaja o se mueve.

Ahora debemos preguntarnos ¿hay muchos entre nosotros que estén libres de esta terrible enfermedad? Casi todos nosotros – no estamos hablando de la gente en general sino de los presentes, el resto no nos concierne – casi todos nosotros tenemos este encantador hábito.

Debemos tener presente que esta energía de la que ahora hablamos tan simple y fácilmente, que gastamos tan innecesaria e involuntariamente, esta misma energía es necesaria para el trabajo que pretendemos hacer y sin ella no podemos alcanzar nada.

No podemos obtener más energía, el ingreso de energía no se incrementará: la máquina se quedará así como fue creada. Si la máquina está hecha para producir diez amperios, seguirá produciendo diez amperios. La corriente sólo puede incrementarse si se cambian todos los cables y bobinas. Por ejemplo, una bobina representa la nariz, otra la pierna, una tercera la complexión de una persona o el tamaño de su estómago. Así que la máquina no puede cambiarse – su estructura se quedará como está. La cantidad de energía producida es constante: aún si la máquina es afinada esta cantidad incrementará muy poco.

Siéntense como yo me siento, cierren sus puños y traten de contraer sólo los músculos en sus puños, tan fuerte como puedan. Ya ven, todos lo hacen de modo diferente. Uno ha tensado sus piernas, otro su espalda.

Si prestan atención, lo harán de una forma diferente a la forma en que lo hacen ordinariamente. Aprendan – cuando se sientan, cuando se paran, cuando se acuestan – a tensar el brazo derecho o el izquierdo. (hablándole a M.) Levántese, tense su brazo y mantenga el resto de su cuerpo relajado. Inténtelo en la práctica para que lo entienda mejor. Cuando tense, intente distinguir tensión de resistencia.

Ahora camino sin tensión, sólo teniendo cuidado de mantener mi equilibrio. Si me quedo quieto, de pie, me balanceo. Ahora quiero caminar sin gastar nada de fuerza. Sólo doy un empujón inicial, el resto continúa por momentum. De esta manera atravieso el cuarto sin haber gastado fuerza. Para hacer esto, deben dejar que el movimiento se haga solo; no depende de ustedes. Le dije a alguien anteriormente que si regulara su velocidad se demostraría que está tensando sus músculos.

Intenten relajar todo excepto sus piernas, y caminen. Presten particular atención a mantener su cuerpo pasivo, pero la cabeza y la cara deben estar vivos. La lengua y los ojos deben hablar.

Durante todo el día, a cada paso, estamos molestos por algo, nos gusta algo, odiamos algo, y así por el estilo. Ahora estamos relajando concientemente algunas partes de nuestro cuerpo y tensando concientemente otras. Mientras practicamos esto, lo hacemos con gozo. Cada uno de nosotros puede hacerlo más o menos y cada uno está seguro de que mientras más lo practique, mejor lo hará. Todo lo que necesitan es práctica; sólo deben querer hacerlo y hacerlo. El deseo trae la posibilidad. Estoy hablando de cosas físicas.

Desde mañana, que cada persona empiece a practicar también el siguiente ejercicio: si están en apuros, traten de que no se esparza por todo el cuerpo. Controlen su reacción; no la dejen esparcirse.