Relajación
(De los Comentarios de Nicoll, pp 1252 y 809 [en la versión en inglés])

 

Se nos enseña a practicar la relajación. En algunas situaciones es todo lo que podemos practicar – solo relajarnos y no pensar. Empiecen con los pequeños músculos de la cara. Si – pero para relajar los pequeños músculos de la cara es necesario hacerse conscientes de que están tensos o contraídos. Un músculo puede tensarse sin contraerse visiblemente. Puede estar en un estado de tonificación elevado que es innecesario y gasta fuerza. Cuando se dice que una persona está "Muy tensionada" o alguna frase similar, si lo examinan, encontrarán que sus reflejos reaccionan sobremanera, lo que puede ocurrir por tonificación excesiva en los músculos que están manteniendose tensos innecesariamente y por lo tanto están desperdiciando energía. No discutiré este punto...

Regresando: como estamos, habiendo practicado atención dirigida, digamos, por cinco minutos, poniendo consciencia en cada parte del cuerpo, comenzando con los músculos de la cara, dará resultados definitivos en cualquier situación cuando sea realizado para prevenir algún período difícil de identificación. Dirigir nuestra atención al centro Intelectual o al Emocional requiere atención interna. La atención interna comienza con la observación de sí. Poner consciencia en la tensión muscular del cuerpo es atención interna y externa. Comiencen intentando, digamos, poner la consciencia en el pulgar derecho – y cámbienla al izquierdo.


Por lo tanto, intenten estudiar la relajación cuando puedan. Noten cómo los músculos de la cara están contraídos, e intenten relajarlos poniendo su atención interna en ellos. Les recomiendo comenzar con los músculos alrededor de los ojos y luego los músculos alrededor de la nariz (esos músculos que se fruncen tan fácilmente) y luego los pequeños músculos alrededor de la boca y las mejillas; y luego pongan su atención interna en esos músculos que están justo debajo de la perilla y en el frente del cuello y luego vayan alrededor del cuello detrás de la cabeza y relajen esos músculos que te contracturan el cuello, y luego a los músculos más grandes alrededor de los hombros y gradualmene desciendan mediante la atención interna justo hasta los dedos de los pies. Por supuesto esto lleva mucho tiempo pero es algo muy bueno para tratar de hacerlo. He dejado fuera los músculos de las manos. Debería haber dicho: pasen por los hombros bajando por los brazos hasta las manos y empiecen con los músculos de las muñecas. Pongan su atención interna en los músculos de las muñecas de tal forma que las muñecas queden bien flexibles, sueltas, y luego intenten ir a los pequeños músculos de los dedos y relajarlos. Cualquiera que pase por las tensiones musculares de su cuerpo de esta manera llegará a conocer por sí mismo ciertos grupos de músculos que normalmente no se relajan apropiadamente. Recuerden por sobre todas las cosas que no pueden relajarse simplemente diciéndose a ustedes mismos: "Relájate". Es un verdadero ejercicio de atención interna. Es un esfuerzo dirigido que debe ser hecho comparativamente conscientemente y aún si lo hacen sólo una vez por semana tendrán resultados.

A menudo las personas no pueden dormirse a la noche porque cierto grupo de músculos está en un estado tenso. Pueden observar su centro emocional y su centro intelectual e intentar relajarse – o sea no identificarse con estos centros – pero no observan mediante la atención interna las contracciones musculares que existen en su cuerpo. Este artículo es sobre relajación muscular. Es sobre relajar el centro motor. Les recordaré nuevamente que el Trabajo dice que cualquier centro puede hipnotizar a otro centro. En el caso del centro motor esto significa que ciertas posturas típicas y expresiones típicas inducen en ustedes emociones típicas y pensamientos típicos. Por ejemplo una persona apuradiza, que no puede dejar de apresurarse, es una persona que tiene un centro motor que asume ciertas posiciones o posturas, o mejor, en este caso, ciertos movimientos, que pertenecen a la misma idea, y por lo tanto está siempre hipnotizado por el centro motor asumiendo estas posturas y movimientos. Estos movimientos apresurados inducirían emociones apresuradas y ansiosas y pensamientos apresurados y ansiosos. Aquí es donde la enfermadad es a veces tan buena. Sólo puedo decir que lo he notado en mí muchas veces. La enfermedad calma al centro motor y por lo tanto muchas veces hace mucho bien, al relajarnos.Quizá algunos de ustedes hayan notado lo mismo. Yo puedo no estar emocionalmente ansioso o no tener razón para estarlo, pero si estoy acostumbrado a hacer movimientos apresurados y aparentemente nunca tengo tiempo para nada, mi centro motor hipnotizará a mi centro emocional para que sienta ansiedad y esté molesto. Por supuesto no debemos pensar ni por un momento que vamos a empezar a caminar por ahí majestuosamente sólo para mostrar lo relajados que estamos. Uno tiene que estar realmente relajado mediante atención interna cuando uno lo desea y cuando uno siente que necesita estar relajado. Si empiezan con los pequeños músculos de la cara y hacen este ejercicio sinceramente se encontrarán muy sorprendidos al ver con cuánta frecuencia los pensamientos mas bien difíciles y preocupantes desaparecen completamente. Por ejemplo, dejen de fruncir el ceño por un corto tiempo, quiero decir, no dejen de fruncir el ceño porque se les dice que lo hagan, sino que mediante atención interna realmente vayan a los músculos que se fruncen, y oh maravilla, todos sus pensamientos fruncientes deaparecerán. Esto significa que son mantenidos presentes por la postura de sus caras. Nuevamente, la gente que saca la mandíbula y cierra los puños encuentra que es muy notable si pueden dejar de hacer esto – se sienten bastante ajenos a si mismos. Pero, como tods queremos permanecer mecánicos y no deseamos cambiar nada de nada, diría que esta gente muy pronto sacará sus mandíbulas y cerrará sus puños e inflará sus pechos como antes.

Al discutir este artículo por favor recuerden que empezamos en el Trabajo con la relajación de los músculos de la cara y esto requiere mucha práctica en poner la consciencia en estos músculos y relajarlos uno a uno, y recuerden especialmente los pequeños músculos justo debajo de la mandíbula y los músculos detrás del cuello. En mi experiencia personal he ecnontrado que relajar los músculos de las muñecas cuando no tengo tiempo para hacer nada mas es extremadamente útil. Dejen caer sus manos porque las manos muy facilmente expresan violencia.