ADVERTENCIA:

El Cuarto Camino no es para todos, ni siquiera para muchos sino para unos pocos.
Las ideas que se exponen más adelante son perturbadoras y, a menos que usted ya esté descontento con
la vida tal como se presenta, por favor no siga leyendo.

Gracias.

 

Introducción A El Cuarto Camino
(De Kevin Roberts)

 

Desde hace tiempo he pensado en escribir un comentario corto para responder la pregunta que con tanta frecuencia me hacen: "¿qué es el cuarto camino?" Aunque el asunto en general requiere mucho estudio para comenzar a entender, ahora estoy listo para expresar los objetivos o metas, el proceso práctico con señas a lo largo del camino y un corto glosario del lenguaje exacto usado para la precisa interacción que es necesaria para progresar hacia el mencionado objetivo.

Antes de empezar con el primero de estos necesitaré tocar el último y dar algunas indicaciones. Las palabras de este lenguaje exacto las resaltaré con comillas para que sirvan para alertarlos de su importancia, esto les indicará que estas palabras significan cierto "algo" diferente de la manera que ustedes ordinariamente las entienden. Usando el contexto para ponderar este nuevo significado, comenzarán a "pensar de manera diferente".

El objetivo de la enseñanza de G.I. Gurdjieff, referida como el cuarto camino o el trabajo, es el de construir el "alma", esto es, algo en nosotros que por sí mismo puede soportar el choque de la muerte física y continuar existiendo por un período determinado. Es necesaria mucha preparación para lograr este objetivo. Muchas distracciones de la vida ordinaria deben ser revalorizadas a la luz de esta enseñanza.

El cuarto camino o camino del "hombre ladino" incluye elementos prácticos de los tres caminos fundamentales y, por lo tanto, es necesario abordarlos brevemente. El primero, el camino del fakir logra la iluminación a través del dominio de las sensaciones por varios medios de ascetismo, como acostarse sobre una cama de clavos, pararse sobre las puntas de los dedos de los pies por meses, etc. Esto requiere unos cincuenta años de práctica y es incierto en el mejor de los casos. El camino del monje, o la religión, requiere de sufrimiento emocional y, aunque no requiere de tanto tiempo como el camino del fakir, aun demanda cerca de 25 años. El camino del yogui se abre a la iluminación en más o menos 10 años a través del dominio de posturas o movimientos. Alguna gente piensa que los yoguis son intelectuales, pero se trata meramente de "posturas del pensamiento" que apuntan a la interrelación del cuerpo-mente. Finalmente, el cuarto camino o cuarta filosofía como la describe Jesús en los Rollos de Mar Muerto, usa de una manera ladina las partes necesarias de las otras tres vías. En lugar de alcanzar el dominio completo de alguna función, usa el mínimo dominio de cada "centro": el instintivo, el de movimiento y el emocional. Habiendo así alcanzado el control sobre estas "partes" uno está listo para "preparar el camino", es decir, desplazarse hacia un dominio general de la mente-cuerpo purgando los elementos innecesarios. El cuarto camino o "trabajo" al contrario de los otros tres que demandan aislamiento, debe llevarse a cabo en medio de la vida ordinaria y, ejecutado adecuadamente puede ser alcanzado en dos años.

El avance del cuarto camino (el camino es siempre y en todas partes el mismo, sólo difieren los métodos de abordarlo) es definido por el nivel o "escala" de organización de la conciencia, lo cual puede ser referido como "los cinco estados del ‘yo’". La gente que no puede encontrar un camino las hay en abundancia, están compuestas de miles de "yoes" diferentes que alternadamente toman el control del cuerpo-mente, tan sólo para ser sustituido por otro "yo" minutos, o aun más frecuente, segundos más tarde. Por ejemplo, un "yo" promete levantarse temprano, que es el "yo" que se va a la cama, luego el "yo" que se despierta en la mañana no teniendo idea de la promesa hecha, decide seguir durmiendo. Similarmente ocurre con la comida, el sexo, el dinero, los trabajos, las relaciones; un "yo" promete "hacer" algo que otro "yo" debe llevar a cabo y al último nunca se le informa del compromiso. Aunque el "sabor" de esta verdad es un tanto amargo, se necesita poca investigación para que la demuestren rápidamente ustedes mismos. En el trabajo este estado de pluralidad es llamado "sueño".

En alguien que empieza a buscar se ha formado lo que se llama el "centro magnético". Esto puede ser entendido como un grupo de "yoes" que tiene un interés común que yace más allá del terreno de la vida ordinaria. Tienen el sentido de algo más significativo que el deseo pasajero de "yoes" menores y busca respuesta a las inquietudes y a las eternas preguntas de la humanidad, así como a las desconcertantes inconsistencias de sí mismos. Es este centro magnético el que guía a la gente hacia el trabajo, de hecho, puede que lo haya guiado a usted a este artículo.

Tal como para todo estado de conciencia del centro magnético en adelante, hay "ejercicios prácticos" que estabilizarán o "cristalizarán" este grupo de "yoes" que están buscando la verdad.
El trabajo caracteriza estos cinco estados como una escalera que conduce al "camino" el cual se inicia en la parte superior de la escalera. El segundo paso es llamado mayordomo interino. Para que ocurra el mayordomo interino es necesario cierto balance de las funciones (antes mencionadas). Esto se logra a través del grupo de "yoes" que comienza a organizar la "máquina". A medida que las funciones y la energía o combustible que usan son estudiados hay desplazamientos que se deben a la observación misma. Esto puede ser comparado alegóricamente con niños que saltan en una cama y se detienen cuando el padre asoma la cabeza por la puerta.Aunque los resultados parezcan dramáticos este método de cambio tiene límites definidos. Al cristalizar el mayordomo interino a través de ejercicios práctico nos convertimos en el "hombre equilibrado" en el cual los "centros" o funciones han asumido los roles y la importancia que les son propios.

Si un maestro es de ayuda en los dos escalones previos, se vuelve indispensable para el tercer escalón, el cual es llamado mayordomo. Mientras el mayordomo interino no tiene autoridad definida y únicamente observa, el mayordomo puede hacerse cargo. Antes de mayordomo únicamente existen dos niveles de conciencia para nosotros: el sueño (en la cama) y el "estado de vigilia" el cual también es llamado sueño en el trabajo. Con mayordomo interino logramos vislumbres ocasionales de un tercer estado de conciencia que con frecuencia es descrito en algunos libros como despertar espiritual. Aunque estos vislumbres se pueden alcanzar en condiciones externas especiales, usualmente con el retiro del flujo de la vida, así como escenarios naturales majestuosos, rápidamente retrocede cuando "bajamos de la montaña". Con el mayordomo este estado está disponible permanentemente, hemos trasladado la montaña a nuestro mundo interior. Adicionalmente hay un marcado cambio de visión, de "ver" que puede aproximarse vagamente a cambiar de cientos de colores a millones de colores en un monitor de computadora.

El cuarto nivel de conciencia que ocurre con la cristalización del amo, el cual es en sí mismo el cuarto escalón, completa la escalera, la preparación para el camino y se abre al camino mismo. Solamente a partir de este nivel puede uno ser descrito con precisión como estando en el "camino" del cual se habla y es aludido en todas las enseñanzas religiosas, místicas y filosóficas. Un término en particular necesita definición o "des-definición", a saber, "comprensión". Ordinariamente decimos que entendemos algo tan pronto como encontramos una etiqueta para ello, un lugar en nuestro archivo por así decir. En el cuarto camino "comprensión" es el resultado del "conocimiento" y del "ser" (también estos términos deben ser definidos). Esto puede ser visualizado como "conocimiento directo" o más ligeramente como experiencia, lo cual ha sido descrito como "cuando ni siquiera un pensamiento cabe entre usted y lo que usted sabe". Si se ha hecho claro que usted no "comprende" he logrado mi misión.

Hay muchos ángulos cómo abordar el cuarto camino y este es sólo el esquema técnico más breve. Se puede decir con seguridad, sin embargo, que una vida de estudio y evolución es posible y está disponible. En términos bastante simples, concisos y exactos el trabajo nos demuestra las bases de todos los misterios de la vida, desde la creación al infinito en todas direcciones.

 

8/12/98